Sé que no estás sola, que estás en buenas manos...pero ojalá pudiera estar ahí...ojalá pudiera escucharte, saber cuál es tu historia, qué hay detrás de esa aparente fragilidad...y digo aparente porque sé que eres fuerte, y que vas a salir de esto...pero es que no he podido sacarte de mi cabeza, me muero por saber de ti, por apoyarte, por ayudarte...sé que podríamos comprendernos la una a la otra, que la ayuda sería mutua...pero creo que tú la necesitas más que yo. Ni siquiera nos dirigimos una palabra, tú por vergüenza o timidez supongo, y yo por la misma razón, pero también por la conmoción que me causó el ver el estado de gravedad al que habías llegado. No te conozco, ni sé nada de ti, pero sé que hay algo que nos une, y ello me hace comprender por lo que estás pasando. Y por esa razón quiero ayudarte, porque al ver el desaliento que emanaba de tu mirada y tu caminar, lo sentí en mi propia respiración, sentí como tu pena punzaba en lo más hondo de mí.
Desearía con todas mis fuerzas poder decirte tantas cosas...decirte que tienes que luchar por ti, por tu salud, por tu VIDA. Que no eres menos que nadie, que eres única e inigualable en el mundo, especial y sumamente preciosa en toda tu esencia. Ojalá algún día puedas darte una oportunidad y te quieras tal como eres.
Porque eras, eres y siempre serás absolutamente perfecta.